lunes, 16 de abril de 2012

El milagro de las semillas, Nicolás Jarque


EL MILAGRO DE LAS SEMILLAS
Nicolás Jarque

En mi pueblo hubo un tiempo en el que las calles se despoblaron: los jóvenes partían a la ciudad y a los mayores les daba por morirse.  Fue cuando el alcalde reunió en el Mesón a todos los vecinos para encontrar remedio a la situación. Don Camilo propuso clausurar el municipio y marcharse de allí; Angelillo presentó un proyecto para construir viviendas de lujo, todas en sus terrenos; y unos cuantos sugerimos una caravana de mujeres para los solteros que aún quedábamos por casar. Ninguna de ellas logró la aprobación general. Cuando nos proponíamos a marcharnos, entró de sopetón un joven charlatán, que al parecer estaba al tanto de nuestra preocupación. Venía cargado de un gran baúl que dejó a su vera,  tomó la palabra y nos explicó su plan. Se trataba de plantar en nuestros corrales  las semillas humanas  que él vendía. Para demostrar el éxito del producto, extrajo una maceta de su equipaje y demandó agua al mesonero. Cuando la vertió sobre el tiesto, como por arte de magia, creció una manecita humana con sus cinco deditos. Todos quedamos boquiabiertos ante el espectáculo que presenciamos y nos abalanzamos a comprarle el género. Como escaseaban, el precio se disparó y cada cual fue en busca de sus ahorros. El joven se marchó con un buen fajo de billetes.
        
Al día siguiente, todos sembramos en nuestras casas las simientes mágicas y comprobamos con el paso del tiempo que de ellas no florecía ningún ser humano ni nada que se le pareciese. ¡Nos habían timado! Pero de este engaño se hicieron eco los periódicos y pronto recorrió la noticia cada rincón del país. Los curiosos aparecieron y se quedaron. En un año se reabrió la escuela, se construyeron varias casas y se inauguró un hostal. La vida brotó de nuevo en nuestras calles y al charlatán lo encontraron plantado como un espantapájaros en medio de un campo riojano.

12 comentarios:

  1. Hola, me ha extrañado que no hayas hecho uno de tus tratamientos de imágenes, tan sorprendentes y eficaces a veces. Curiosamente y para variar, te ha quedado de lo "más refrescante y natural".
    Gracias y un beso, Luisa.

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  2. Falta de tiempo Luisa, creo que voy aechar el cierre unos días y me voy a tirar al mar.

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  3. Dibu y letras fantásticas. Enhorabuena chicos!!!

    Besos desde el aire

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  4. Alucino contigo, Juanlu. Tienes una capacidad de síntesis envidiable.
    Aplausos. A Nicolás ya le aplaudí en su casa :-)

    Un abrazo.

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  5. ¡Magnifico!
    Plas,plas,plas...

    Vengo de las otras ventanas y no podía por menos que venir a felicitarte.

    Besicos

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  6. Juanlu, un placer contribuir contigo y con Luisa en esta iniciativa. Como siempre tus dibujos provocan que las letras se engrandezcan.

    Un abrazo bien fuerte.

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  7. Ya me pasado por allí y por allá. Ahora por aquí para elogiar tu dibujo.
    Un abrazo.

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  8. Suscribo lo dicho por MJ y reitero lo que dejé dicho en la casa de Luisa. Interpretas, como nadie, las palabras de nuestros vicios, Juanlu.

    Me descbubro ante tanto talento.

    Un abrazo,

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  9. Muy bonito el cuento y la ilustración ¡¡ genial!! Igual lo tomo prestado y se lo pongo a mis chicos en mi blog, si me das tu permiso...
    Un saludo.

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  10. Precioso cuento para acompañar tu bella ilustración ¿o fue al revés?.
    No te tires al mar, que así también está muy chula.

    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Creo que en el 100% de los casos de los micros ecologistas siempre ha sido primero el micro y después el dibujo.

      Si me tiro al mar es para nadar, para echar la piragua, para disfrutarlo!!!!! y para descansar de pantalla, jejeje

      Besos

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  11. Como siempre reflejando la historia del micro con tu ilustración.

    Besitos

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