domingo, 17 de febrero de 2013

Pérdidas, Ángeles Sánchez



PÉRDIDAS
Ángeles Sánchez

En los días de niebla, el río cruje. A los indecisos, el río les parece una nube almidonada, e imaginan, algunos, que rebotarán en esa colchoneta como cuando niños; a otros se les antoja una pátina de humo y creen que nadie oirá el ruido de su cuerpo al caer, o acaso será como el breve chasquido de un mechero, un leve roce, un segundo y luego luz. Pero abajo el río es más oscuro. Allá donde la luz no alcanza a doblar las esquinas de la duda, donde navegan ojos silentes como peces de un acuario roto, el río se vuelve más denso.
En los días de niebla, el río cruje, porque en el tropiezo de la indecisión, son las sombras de los suicidas las que saltan. Se desatan de los tobillos de asfalto y caen al río como pétalos de flores secas. Se ve entonces una onda, una lágrima de plomo más para un río que siempre está de paso. Todas saben que no podrán regresar, y en sus anhelos, imaginan que sus dueños regresarán para pescarlas. Por eso, al caer la tarde, suben a la superficie y toman prestada la extraña forma de un pez.

4 comentarios:

  1. Un placer, como siempre, leer a Ángeles. Se le echa de menos, mucho :-). Besitos a repartir para los dos

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  2. Vi el relato en el blog de Ángeles, precioso, con ese río (el Ebro, supongo)envuelto en la niebla, atrapando las sombras y las lágrimas de los suicidas. Un buen dibujo, Juanlu, para ese río.

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  3. Un dibu inquietante para un micro excelente.

    Besos desde el aire

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  4. Es un verdadero placer leer a Ángeles. Y ya van tres micros que leo hoy sobre la niebla, la niebla que justamente hoy no me deja ver el mar, ni siquiera la palmera que hay enfrente de casa...
    Y tú, Juanlu, como siempre, regalas a los textos la ilustración perfecta.
    Abrazos.

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