miércoles, 20 de marzo de 2013

Escarmiento, Elisa de Armas


ESCARMIENTO
Elisa de Armas

Apareció caído en medio del maizal. Le atamos el cuerpo, bien derechito, a una estaca y clavamos sus alas extendidas a un palo horizontal. El ángel cumplió su función: no hubo tordo aquel año que osara acercarse a la milpa.




6 comentarios:

  1. Brillante trabajo conjunto, maestro.

    Mis aplausos para Elisa y para usted.

    Un abrazo,

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  2. El dibujo realza el micro. Me encantan los dos.

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  3. Gracias, Juanlu, una ilustración preciosa, no sabes la ilusión que me hace estar en tu casa, con tantos amigos.
    Un abrazo.

    Y gracias también a Luisa, Pedro y Fco Marcos.

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  4. Qué buenos ambos!!! Y que burros como dice Luisa jejejej.

    Besos desde el aire

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  5. ¡Impresionante! El texto apabulla (para bien...) con su crueldad, y la ilustración (genial) lo potencia aún más. Me encantaron ambos.
    ¡Saludos!

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