martes, 17 de septiembre de 2013

Darle cuerda al mundo y escuchar cómo suena

TICTAC, TICTAC, TICTAC

Isabela Méndez


Tictac, tictac, tictac, solíamos escuchar el paso del tiempo, el reloj parecía exprimir su propia esfera, sacar de ella segundos, agruparlos en minutos, almacenarlos en horas… El transcurrir de los días sonaba. Para mantener el reloj funcionando, debíamos darle cuerda. Era un momento mágico, en el que tras girar las minúsculas llaves, insuflábamos vida a aquel planeta de muñeca, o de pared.
Hoy ya casi no se ven relojes de ese tipo, ahora el tiempo parpadea en pantallas, sin percusión, sin campanas, sin cucos. Un tiempo mudo.
Yo me confieso enamorada del sonido y, por ende, del silencio, del entramado que generan para darnos pistas sobre el mundo. Quizás ese amor lo siento en parte porque soy actriz y sé la responsabilidad que recoge una palabra, el peso de un silencio, de las intenciones que cabalgan sobre las entonaciones a la hora de hablar, o de callar. Pero estoy segura de que hay otro aspecto que me ha convertido en devota del lenguaje hablado, y es el hecho de que nací con problemas severos de visión, razón por la cual, buena parte de la información que descifro a diario, la recibo por el oído.
La escucha es una herramienta básica de observación para una actriz, pues es del mundo real del que absorbo modismos, matices, acentos, atmósferas, que luego nutren a mis personajes y brindan un amplio abanico de opciones a mis narraciones de cuentos.
Disfruto como una niña de las conversaciones de la gente, del que canturrea por la calle, de las vendedoras, de los carniceros a la hora de hablar de sus productos, todo sirve para aprender y aprehender. Pero mientras yo me dedico a escuchar, la inmensa mayoría de la gente se dedica a ver. No solo la vida cotidiana sino también el recreo parecen entrar casi exclusivamente por los ojos. Hoy en día la multiplicidad de efectos visuales que ofrecen la televisión, el cine, los videojuegos y los videoclips de los cantantes,  dejan muy poco margen a la escucha. Hay tal saturación de estímulos para la vista que se está desaprendiendo a sentir y entender, a imaginar a partir del oído. Antes había espacio para los cuentos alrededor del fuego, para la radio, ahora es casi una obligación que te distraigan visualmente.
Sigo nadando contra corriente y tengo la alegría de ir acompañada, vamos en cardúmenes, y es que algunos continuamos apostando por la escucha. Por eso os animo a probar, a leer en voz alta, a sentir los sonidos de la calle, del bosque, de la plaza, del parque. Os invito a imaginar usando el oído, a crear vuestros propios lienzos y escenas,  partiendo de la variedad de sonidos que os arroja el mundo.
Volved al tictac, asomaos con el cuco para celebrar cantando que ha pasado una hora, trepad con las orejas a un campanario y haced una fiesta cuando repique.

¡Que suene el mundo! ¡Dadle cuerda!

Esta entrada pertenece a Tana Sanz e Isabela Méndez y su proyecto de lectura en voz alta “Textos para comer por el oído” en el marco del I Congreso Internacional sobre Educación y Socialización del Patrimonio en el Medio Rural (18, 19, 20 y 21 de septiembre de 2013, Malpartida de Cáceres).

Os recomiendo pinchar en el enlace para saber más de ellas y sus historias





5 comentarios:

  1. Gracias por tu apoyo Juanlu!!!
    Allí vamos, a hablar de palabras y pinceladas, a provocar momentos para la escucha.
    Queremos que sepas que es un placer tenerte junto a nosotras.
    Besos.
    Isabela y Tana

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  2. Me encantó este post, continua publicando estos contenidos geniales!!

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  3. Hola Juanlu:
    Me he permitido nominarte para un Liebster Award, concedido entre blogueros.
    Aquí te dejo las normas:
    http://fernandogessa.blogspot.com.es/2013/09/liebster-award.html
    Un abrazo.

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  4. Hola buenas... que últimamente voy siempre como una moto y ni comento. Me encantó esta entrada. Juanlu, sabes que tus relojes me tienen loca. Y este texto me gustó muchísimo. Hace millones de años escribí un cuento titulado "Tic-tac" del que me he acordado con esta entrada. Gracias por vuestras líneas, letras y por los recuerdos recuperados con ellos.
    bsts
    P.D. Me lo llevo a fb...

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  5. Muy interesante el relato reflexivo sobre la escucha y la visión. Y tu dibujo, Juanlu, es que ya no sé que decirte, es extraordinario. Un abrazo.

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