lunes, 25 de noviembre de 2013

25 noviembre, ¿cambiamos violencia por besos?

PRELIMINARES
Elisa Brioa
 Recoges con tus grandes manos el pelo lacio hasta engancharlo con  habilidad en la goma que lo deja encerrado en una coleta. Cierras un botón más de la camisa, ya no se ve el vello del pecho, no te gusta mancharte ahí. Con parsimonia vas plegando el puño izquierdo de la camisa hasta situarlo a la altura del codo, después el derecho, de la misma manera; estirando las arrugas del tejido hasta dejarlos totalmente lisos. Desabrochas el cinturón, lo liberas poco a poco de las presillas del pantalón, colocas la hebilla en la palma de tu mano la cierras sobre ella y enroscas una parte del cuero negro alrededor de los nudillos, dejando que el resto se arrastre por el suelo. Te contemplas imponente en el espejo que cuelga encima de la mujer que se ovilla temblando en el suelo. Y por fin, te recreas en el sonido enérgico de tu voz:

Ahora te vas a enterar de quién manda aquí...

5 comentarios:

  1. Todo hombre que haga una acciòn de este tipo contra una mujer es un cobarde ruìn desequilibrado, es un enfermo y como tal debemos denunciarlo, igual que denunciamos a un ladròn, a un terrorista, etc.etc.

    un abrazo

    fus

    PD. tambièn conozco a hombres maltratados patológicamente por sus mujeres.

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  2. Hola, Juanlu.

    Haría falta grabar esto en la conciencia de los que la ejercen... Me ha encantado el texto de Elisa y la ilustración.

    Olé, por los dos
    Besos.

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  3. Terrible texto que, sin duda, llega al lector. La compañía de la ilustración es ideal. ¡Saludos!

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  4. Pone la piel de gallina el micro y el dibujo. Cambio besos por violencia. Besos por los cuatro costados, a los cuagtro vientos y siempre.
    Besicos muchos (y nunca mejor dicho)

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  5. Impresionantes!!!!!
    El texto y la ilustración se compenetran perfectamente... y dan miedo.
    Enhorabuena!!!

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